Archive for agosto, 2010

Mas estufas solares

Seguimos con la entrega de ollas solares financiadas por el Fondo Canadá a través del Fondo Mexicano por la Conservación de la Naturaleza y reforestamos México A.C.

Hoy, entregamos 15 ollas a 15 usuarias de estufas Túumben K´óoben! En 2 horas la comida está lista, y vamos a comer los deliciosos platillos mayas que se cocinaron para el curso de inducción. Qué difícil es nuestro trabajo, verdad?!?

 

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Chacsinkin (2)

Felicidades a Magy, la coordinadora del centro comunitario Noj Naj, de la Comunidad de Chacsinkin,

Quien recibió la estufa, la cual servirá para cocinar numerosos guisos Peninsulares a los participantes a los talleres y reuniones de este hermoso lugar!

 

Y felicidades a Alfredo flota, el constructor estrella de las estufas Túumben K´óoben, por su compromiso y su sentido del detalle!

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Chaksinkin

La gran ventaja de los constructores de estufas de leña, es que tenemos la oportunidad de viajar bastante, y de conocer lugares fantásticos.

Siguiendo la estrategia de construcción de estufas de demostración a lo largo y ancho de la Península de Yucatán, nos trasladamos hace poco en Yucatán, en el centro comunitario NOJ NAJ (Casa grande en Maya Yucateco), en la comunidad de Chaksinkin, Yucatán.

Un lugar hermoso, donde se pueden organizar todo tipo de eventos, estando en esta magnífica comunidad típica de Yucatán, con sus calles estrechas y casa tradicionales. Si pasan por la via corta Merida – Chetumal, no dejen de pasar en esta comunidad y visiten el centro comunitario.

La estufa en la cocina del centro comunitario

No tengo fotografías ahora del lugar, pero en un próximo post, lo prometo, publico más información sobre el lugar!

 

 

 

 

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Ollas solares

Nota de prensa evento ollas solares

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Pronunciamiento REMBIO sobre el programa de estufas de leña de la SEDESOL

A continuación, compartimos con ustedes un pronunciamiento de REMBIO, sobre el Programa Nacional de Estufas Ahorradoras de Leña, con el cual estamos totalmente de acuerdo:

PRONUNCIAMIENTO DE LA RED MEXICANA DE BIOENERGÍA,
SOBRE EL “PROGRAMA NACIONAL DE ESTUFAS AHORRADORAS DE LEÑA”
DEL GOBIERNO FEDERAL

Morelia, julio 29, 2010

Lic. HERIBERTO FÉLIX GUERRA,
Secretario,
Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL)

La Red Mexicana de Bioenergía (REMBIO), como organización orientada a la promoción del uso sustentable de la bioenergía que agrupa y representa a 150 miembros entre los cuales se cuentan los principales expertos en uso de leña y biomasa de México, desea llamar su atención para corregir defectos fundamentales del diseño y la operación del Programa Nacional de Estufas Ahorradoras de Leña que coordina la Secretaría de Desarrollo Social.

Específicamente creemos que es urgente y necesaria la creación de una Norma Oficial Mexicana y un ente regulador que asegure que las estufas adquiridas por las instituciones y organizaciones cumplan con requisitos mínimos de funcionamiento y aceptación. De igual manera se deben evaluar los procesos de implementación para definir criterios que aseguren el éxito de este Programa y una estrategia que documente los impactos reales logrados por el mismo. Consideramos que no debe continuarse con las licitaciones de estufas antes de tener resueltos estos criterios mínimos e indispensables.

La problemática
Reconocemos que es urgente y prioritario en el país dotar a las 5 millones de familias mexicanas rurales más pobres con estufas eficientes, limpias y seguras para cocinar sus alimentos. Las estufas eficientes de leña se han promovido en México y el mundo por ser accesibles a la población rural, aun en lugares remotos, y por sus grandes beneficios a la salud al eliminar el humo del interior de la vivienda, disminuir el consumo de combustible y por los ahorros económicos, en tiempo, esfuerzo físico y dinero invertido por las familias en la obtención del combustible, así como por sus positivos impactos ambientales. En términos generales estas estufas mejoran la calidad de vida de las familias al convertir la vivienda en un espacio digno, limpio y saludable.

Celebramos en este sentido que el Gobierno Federal cuente con un Programa Nacional de Estufas Ahorradoras de Leña que ayudaría de aquí al 2012 a cubrir el 10% de la demanda objetivo, es decir 500 mil familias, con una inversión aproximada de mil millones de pesos. Sin embargo, queremos externar varias preocupaciones y problemas de fondo sobre la operación del Programa, mismas que de no resolverse en el corto plazo provocarán su fracaso.

El Programa Nacional de Estufas Ahorradoras de Leña del Gobierno de México
En el presente sexenio, el Gobierno Federal se comprometió a la instalación de 100,000 estufas por año para llegar a una meta de 500 mil estufas rurales instaladas al 2012. El Programa de Estufas ha sido ampliamente publicitado, por ejemplo, se ha indicado como uno de los mecanismos para mitigar el Cambio Climático en el país.

Desde el inicio del sexenio varias organizaciones e instituciones académicas del país con experiencia y reconocimiento internacional en el tema de estufas eficientes plantearon ala SEDESOL que el Programa Nacional de Estufas debería tener una estructura que permitiera al Gobierno Federal lo fundamental: asegurar que las 500 mil estufas del Programa sean utilizadas cotidianamente por las familias rurales y brinden los beneficios sociales y ambientales para los que fueron diseñadas. Para cumplir con este objetivo se hicieron varias recomendaciones: a) difundir solamente estufas cuyo diseño haya sido probado en campo previamente, b) que sean eficientes, robustas, seguras y durables; c) desarrollar un programa de sensibilización y capacitación para los usuarios; e) dar un seguimiento y monitoreo constante para conocer los resultados y evaluar el programa.

Sin embargo, a la fecha ninguna de estas recomendaciones se ha llevado a la práctica. De hecho, con la adquisición de 126,596 estufas mediante licitación, la operación del Programa de Estufas sigue EXACTAMENTE el modelo que ha mostrado ser un fracaso desde hace 30 años, tanto en México como en otros países que lo implementaron en gran escala como la India. Específicamente estos mecanismos de operación no son adecuados para que cada familia obtenga un dispositivo eficiente, durable, útil y seguro para cocinar sus alimentos, por las siguientes razones:

1. Las estufas hasta ahora licitadas no cumplen con requisitos básicos de eficiencia: reducción de consumo de leña, eliminación de humo, transferencia de calor.
2. Estas estufas tampoco cumplen requisitos básicos de funcionamiento, durabilidad, seguridad, aceptación y adaptación a las necesidades de las familias rurales.
3. Los proveedores de estufas no tienen experiencia en el diseño, elaboración, evaluación y mucho menos en la difusión e implementación de este tipo de tecnologías.
4. Las estufas se entregan en bodegas de DICONSA de donde se trasladan a las localidades, ni el proveedor ni SEDESOL entregan e instalan las estufas; lo están haciendo ONG’s locales que no conocen la tecnología, no tienen responsabilidad sobre la misma y tampoco tienen experiencia en el tema.
5. Finalmente y lo más importante, los usuarios no tienen la menor posibilidad de decidir el tipo de estufa que les gusta y cubra sus necesidades de cocinado; en la mayoría de los casos se les está imponiendo un modelo de estufa que no cumple sus expectativas.
6. No existe acompañamiento para la adopción, ni seguimiento al funcionamiento de la tecnología y mucho menos monitoreo y evaluación del Programa Nacional.

Es importante señalar que la SEDESOL encomendó a la SEMARNAT a finales de 2008, a través del Instituto Nacional de Ecología (INE), la elaboración de un estudio comparativo detallado de estufas mejoradas para generar recomendaciones y sustentar un programa de intervención masiva en México. Lamentablemente los resultados y recomendaciones de dicho estudio tampoco se han incorporado al Programa de Estufas.

Con respecto a la forma de implementación, no existe un programa determinado, ni condiciones mínimas para seleccionar a los ejecutores; la tecnología se regala a los beneficiarios sin exigir ninguna aportación o participación en el proceso. En la práctica, el objetivo del Programa de Estufas se convierte entonces en instalar o comprar la mayor cantidad de estufas sin importar el funcionamiento, seguridad y aceptación del dispositivo. En conclusión, se ha olvidado que el papel central de esta tecnología es mejorar la calidad de vida de las familias rurales al eliminar riesgos de enfermedades y reducir gastos y tiempo por uso de leña en fogones abiertos.

Finalmente, el Programa de Estufas no contempla una estrategia efectiva dirigida al seguimiento y el monitoreo del uso de las estufas, por tal motivo no será posible conocer los impactos reales logrados por este programa en términos de ahorro de leña, disminución de riesgos en la salud, impactos ambientales y mucho menos el cambio en la calidad de vida de las familias rurales. Tampoco será posible conocer cuantas de las estufas distribuidas se utilizan correctamente y de manera cotidiana. Incluir entonces este Programa de Estufas en las metas de mitigación del cambio climático en México representa un argumento puramente político ya que carece de todo fundamento técnico.

Es indudable que el gobierno tiene compromisos y metas que cumplir, pero el enfoque actual no permite asegurar ni la calidad de las estufas difundidas, ni la eficacia de los métodos de implementación; mucho menos la satisfacción de la necesidad de las familias. ¿Vale entonces, la pena tener un gasto de recursos públicos por mil millones de pesos a pesar de que la gran mayoría de las estufas instaladas no se usen y por lo tanto no generen beneficios?

Un grupo grande de organizaciones en México lleva años difundiendo estufas eficientes de leña, trabajando con recursos locales, enfoques participativos y estrategias más adecuadas de difusión y monitoreo de las estufas. Estas iniciativas locales y regionales ya han beneficiado a miles de las familias más pobres de México. El actual Programa Nacional de Estufas no sólo ha dejado totalmente de lado esta valiosa experiencia, sino que “vacunará” a muchas familias contra tecnologías que han demostrado su utilidad y sobre todo contra iniciativas que han demostrado su éxito y permanencia en muchos lugares del país.

Por todas estas razones, consideramos que es urgente revisar a fondo la estructura y operación del Programa Nacional de Estufas. En particular, antes de seguir con más licitaciones, es imprescindible realizar una evaluación para conocer el impacto real generado por las estufas ya instaladas, a fin de corregir el rumbo y garantizar los beneficios a la población objetivo. Asimismo, en paralelo, consideramos que se debe trabajar en el desarrollo de una Norma Oficial Mexicana y un ente regulador que asegure que las estufas adquiridas por las instituciones y organizaciones cumplan con requisitos mínimos de funcionamiento y aceptación.

Atentamente

Omar Masera Cerutti
Presidente
Red Mexicana de Bioenergía, AC

C.C://
Mtro. Felipe Calderón Hinojosa
Presidente
Estados Unidos Mexicanos

Mtro. Juan Rafael Elvira Quesada
Secretario
Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT)

Dr. Georgina Kessel Martínez
Secretaria
Secretaría de Energía (SENER)

Dr.Juan Manuel Torres Rojo
Director General
Comisión Nacional Forestal (CONAFOR)

Dr. Adrián Fernández
Presidente
Instituto Nacional de Ecología (INE)

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